Publicidad:
Terra
La Coctelera

Invierno...

Ni Otoño ni ostias, es invierno. Huele a invierno, sabe a invierno, y es sospechosamente parecido al invierno... Y se lleva años luz con el anterior, en el que dejé la ventana abierta como algo, como un símbolo... Ahora la ventana sigue abierta con esperanzas vanas, pero abierta, por lo que pueda entrar... Aunque me asuste mirarlo a la cara, pero aquí, con los dos pies separados y hundidos en la arena es donde pienso combatir.

Hay que darlo todo, sin pedir nada, y aquí estoy yo haciéndolo.

Buenas noches.

El viaje

PUEDO ESPERARTE SI QUIERES... Hace algunos años estaba en el mal camino, y no podía salir. Y sabía que dentro de mí era otra persona... Sólo una persona creía que podía hacerlo... Tú... Viste el hombre que estaba por venir, sólo tú. A veces sólo debes creer en lo que no puedes ver...

Miradas vidriosas...

Sé que quiere mirarme, lo noto en tus ojos, me persiguen, me atrapan me zarandean, y sin embargo estamos a universos de distancia... Pero nos atraemos, algo nos empuja a pensarnos, a desearnos, porque nada es igual desde aquella noche en aquél columpio. Madrid nos acogió, nos meció en su ritmo endiablado... Y así nos dimos el primer beso.

Bésame, fuerte, apasionada, sin reparos ni congojas, hazme sentir tuyo, elévame, muérdeme el labio y oblígame a descender allá donde tú estés, porque el infierno no existe si tú estás conmigo...

Deja que las luces de la ciudad se marchiten, se agosten y desaparezcan, titilantes, en un horizonte secuencial de azules, añiles y negros. Aunque la vida nos depare un final de locura, será una dulce demencia contemplar el éxtasis finito como un reflejo en tus ojos, transformando la oscuridad en verdes torques y cobrizos brillos, porque eres tú y soy yo, somos los protagonistas de esta vida, de este final, de todas las canciones que hablan de nostros, de nuestro amor y de nuestro gozo.

Ich brauche meine Rühe

La verdad es que me acuerdo mucho, supongo que es fruto del desencuentro, del desengaño, de la desgana y del sueño que me ataca. Pero hubo un tiempo en que todo funcionaba mejor y era mucho más fácil. Tan fácil como una llamada que dura hasta bien entrada la noche, como cocinar unos espaguetis o como consultar una ASTM. Y ahora fíjate, en lo que nos hemos convertido...

Si nada somos, si nada estamos destinados a ser, con la constancia de una ola batiéndose en la espuma de un rompeolas sureño, entonces, qué hacemos pensándonos?. No tiene sentido, pero es que ya nada lo tiene. Éxitos y sueños que nunca se pronunciarán, nubes que no dejarán de moverse en mi cielo, colores que pierden densidad, intensidad y olor mientras caminamos, de forma pragmática hacia nuestro futuro. Llevando lo que tenemos dentro por fuera, vulnerables, rotos, dispuestos a creer en cualquier promesa que nos hagan, entregándonos con una fogosidad que no pertenece a este mundo, y todo eso por qué?

Todo el mundo hace las cosas mal y no por ello son malas personas, he pensado mucho en esa frase y me he dado cuenta de que es un pensamiento precioso al que aferrarse, aunque no sea tan cierto como quisiéramos... Y damos vueltas hacia la oscuridad, revoloteando como una polilla inversa que siente que debe alejarse de la luz, haciendo promesas que no se pueden mantener, escuchando una risa a nuestras espaldas que es inaguantable, presionándonos al límite para comprobar que no podemos rompernos, como si la efusión no fuera evidente.

Quizás Roger Walters no sepa lo que se dice en "Coming back to life", pero desde luego a mí me mata con su canción. Porque te hace pensar en el pasado, y el pasado a veces es muy duro de enfrentar. Fallos, tonterías, absurdeces e infelicidad que deben guiar tu camino hacia adelante, a trompicones, por mares y montañas, laberintos y recovecos, hasta darte cuenta de que esas ciudades que desaparecen en la noche, son los años desperdiciados que nunca volverán. Lo que hace un hombre de verdad es enfrentar esa pérdida de forma cotidiana, recibiendo golpe tras golpe sin ser derribado, quedando amoratado tras la sesión, sabiendo que podrá descansar unas horas hasta que todo empiece al día siguiente, casi como Prometeo, pero en versión bizarra.

Hacia la muerte caminamos, pues nada somos, por eso soy lo que soy, por eso Agente de Nada. Cambio y corto.

El Origen

No, no me quedaré. Ya no puedo quedarme con ella porque ella ya no existe...

Soy lo único en lo que crees ya...

Nada me gustaría más, pero no puedo imaginarte en toda tu complejidad, en toda tu perfección, en toda tu imperfección. Mírate, sólo eres una sombra, una sombra de mi mujer... No puedo aspirar a nada mejor, pero... Lo siento, no estás a su altura...

Y esto, te parece real??? Recuerdas cuando me pediste que me casara contigo?, que me dijiste que en mis sueños siempre estaríamos juntos?

Y lo hicimos, te lo juro, no te acuerdas?, te echo de menos más de lo que puedo soportar, tuvimos nuestro momento, tengo que dejarte marchar, tengo que dejarte marchar... Te quiero.

Yo tengo mi ORIGEN, es duro verlo así plasmado, pero es la vida, las acciones nos definen, como siempre, y las inacciones, más aún.

Buenas noches a todos.

Con la ventana abierta...

... Pienso que a ella, simplemente, la dibujaron así, y yo me quedé sentado con la boca abierta al verla pasar...

No nos hacen llorar...

Aunque a veces es lo que más queremos...

El Miedo

Se habla mucho sobre la valentía, pero la valentía se define por el miedo. Los cobardes temen la pérdida de sus propias vidas, pero si temes a algo más que a la Muerte, puedes llegar a comprender la oscuridad...

Sabes que hay algunas heridas que NUNCA se curan?, sabes que algunas de las cosas que s epierden desaparecen para siempre?, que algunas cosas son peores que la muerte?... No, no lo sabes, por eso se habla de valentía cuando en realidad debería hablarse del MIEDO. Un gran amigo mío me dijo que no tuviera miedo, que cuando llegara el momento, encontraría mi fuerza...

Y averigüé que mi miedo, era mi fuerza, el miedo a que la oscuridad venciera, el miedo a que las buenas personas perdieran sus vidas por su causa... Tengo miedo del mal que vendrá si no hago nada para detenerlo...