Mi indiferencia natural, curtida en mil batallas contra la pereza, borra del mapa todo amor, porque mi vida siempre acaba como empieza… Y en plan travesti radical, le doy la espalda a cualquier muestra de tristeza, melancolía o decepción, felicidad o tentación, todo podría ir a peor… Mientras tanto miro la vida pasar, y no sabes cuánto cuesta aceptar que no volverás… Por el momento miro la vida pasar, sin venir a cuento alguien te vuelve a nombrar… Pasado el tiempo sigo igual, a veces pienso que he perdido la cabeza, y algunos días sin razón, ya ni me late el corazón en esta cárcel de rencor… Mientras tanto miro la vida pasar, y no sabes cuánto cuesta aceptar que no volverás, por el momento miro la vida pasar, sin venir a cuento alguien te vuelve a nombrar… Siempre he sido fuerte, aunque a veces he dudado si la suerte no se ha reído de mí.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados